jueves, 31 de marzo de 2011

12 - Marzo - 2011 Risco Las Culebras


Hoy no teníamos pensado hacer esta marcha pero las condiciones climatológicas nos condicionaron.
Salimos de Ávila, como casi todos los sábados, y nos dirigimos hacia Navarredonda de Gredos en donde solemos desayunar. Allí el día ya estaba un poco feo por lo tanto los ánimos entre el grupo no eran para tirar cohetes, pero de todas las maneras decidimos dirigirnos hacia la Plataforma y esperar aconticimientos.
Cuando llegamos allí, hacia un frío de perros y mientras decidíamos que hacer, comenzó a nevar por lo tanto y con buen criterio, nos volvimos a montar en los coches y tomamos rumbo hacia la zona sur de Ávila.



Como no había muchas opciones para caminar, se propuso que nos fuéramos hacia el Pueblo de Mombeltrán y allí intentar andar un poco, así que llegamos a la zona de aparcamiento, dejamos el coche y nos dirigimos hacia los Pozos de Felipe, que en esta época del año bajan con bastante agua y es el lugar idóneo para un agradable paseo.



Sin peso en nuestras maltrechas espaldas, iniciamos la marcha, acompañados en todo momento por una fina lluvia, pero con una agradable temperatura en el ambiente.



Superados los Pozos de Felipe, nos dirigimos hacia el Risco de las Culebras, lugar que ya conocíamos pues, en esta misma zona, hicimos la marcha de la Paella de el año anterior.



Llegamos a la torre de vigilancia contra incendios que esta junto a la cima del Amoclón y nos adentramos en la maleza con el fin...



de ir a visitar unas zona de rocas pintadas con formas de caras humanas, aunque no sabemos a ciencia cierta que significa ni con que intención fueron pintadas.



Vista de las rocas desde otro ángulo.



Como la marcha no daba para muchas fotografías del grupo,



nos entretuvimos haciendo fotos de naturaleza.



Hacia las 14 horas iniciamos el descenso, y como no habíamos comido, pues dejamos las mochilas en el coche, llegamos a los coches y nos dirigimos al pueblo de Villarejo del Valle en donde intentaremos tomarnos algunas raciones para saciar el hambre.


miércoles, 2 de marzo de 2011

26 - Febrero - 2011 Cuerda del Cuento y Morezón

Foto de grupo.



Llegamos a la plataforma de Gredos y nos preparamos para iniciar la marcha. Preparamos la mochila con todos los instrumentos que a lo largo de la marcha vayamos a utilizar y emprendemos el camino.
Nada más empezar, y aunque la plataforma esta limpia, nos sorprende que la calzada ya tiene bastante nieve y algunos de los compañeros deciden ponerse los crampones, más que nada por que hay alguno que no viene demasiado y nunca se los había puesto.



Arrivamos al Prao Pozas y en lugar del tomar el camino normal de Barrerones, decidimos irnos en dirección a las Paredes Negras y subir muy cerca de una canal de infausto recuerdo para el grupo de los Pisapraos.



Iniciamos la subida que nos conducirá a la Cuerda del Cuento y el grupo empieza a disgregarse y a estirarse un poco.



Una pequeña parada para esperar a los demás compañeros.



Pasamos por delante de la Canal de Isidro, y no nos resistimos a echar una mirada, y es que cada vez que la vemos nos parece más empinada.



Estamos muy cerca del final de la subida que nos conduce a la Cuerda del Cuento. La cuesta se nos ha hecho más larga de lo que pensábamos y el esfuerzo ha sido mayor; todavía queda gente por detrás.



En el horizonte ya van apareciendo los picos y nadie se resiste a echar una miradita a tan impresionante paisaje.



Ya en lo alto de la cuerda, tenemos a nuestra derecha toda la muralla de picos de la zona del circo.



y a nuestra izquierda podemos ver a lo lejos la zona de la Mira.



Si hace unos días reprendíamos a unos de nuestros compañeros de no entender o no tener bien claros algunos conceptos, hemos de decir que nuestras enseñanzas no han caído en saco roto y nada mejor que una imagen para corroborarlo.
Cuando paramos y se decide entre el grupo hacer una cosa, eso vale para todos y no solamente para unos pocos y que los demás hagan lo que les dé la gana; pero como el rectificar es de sabios aquí tenemos al Pisapraos disidente, comiendo un plátano como todos los demás.



Continuamos la marcha y nos dirigimos hacia el Morezón.



pero antes hemos de superar algunas cuestas que con el peso que llevamos en las mochilas, se hacen con más dificultad.



Varios Pisapraos extasiados ante el paisaje que se presenta delante de sus ojos.



Llegada al Morezón.



Antes de iniciar el descenso hacia Navasomera, nos dirigimos hacia uno de los salientes que están cerca de la cima de Morezón con la intención de saborear y sacarle todo el jugo al paisaje y al día que hoy nos ha salido.



Y desde aquí podemos ver el Almanzor, el Cuchillar, la Portilla de los Machos etc...



Comenzamos a descender


en dirección a Navasomera



en donde, intentamos buscar unas piedras que nos permitan sentarnos y a la vez que estén resguardadas del fuerte viento que en esos momentos empezaba a soplar.
Aquí comeremos y nos tomaremos nuestro cafetito.


Con el estomago lleno, continuamos la marcha con dirección al cerro de la Cagarruta



pero antes nos desviamos unos metros y nos dirigimos hacia una zona de picos que nos queda a nuestra derecha.



El grupo se va unificando y el ambiente ahora es más distendido, ya que vamos bajando.



Llegada al cerro de la Cagarruta.



Dejamos a un lado el refugio del Rey e iniciamos la vuelta y ya de un tirón llegaremos al prao Pozas.


Ya en el Prao Pozas



nos vamos quitando los crampones y las raquetas y después de limpiarlas las guardaremos otra vez en la mochila; ya sólo nos queda bajar la calzada y daremos por finaliza la marcha.


martes, 1 de marzo de 2011

12 - Febrero - 2011 La Ceja


Los Pisapraos en la cima de la Ceja; nos hicimos la foto y nos bajamos pues la visibilidad era nula y el frío bastante intenso.



Decidimos ir a esta zona de la sierra de Gredos, pues en invierno nos proporciona unas bellas vistas de la montaña nevada (siempre y cuando el día este claro) y además es otra de nuestras rutas clásicas en la época invernal.
El día amaneció bastante fresco pero despejado y creíamos que toda la mañana, y sobre todo en la zona alta, estaría así, pero nada más lejos de la realidad.



Comenzamos la marcha desde la Plataforma del Travieso, la cual estaba bastante limpia de nieve, por lo que la subida no se hizo especialmente dura a pesar del desnivel que tiene esta zona de la sierra.



A medida que vamos subiendo, las condiciones del terreno van cambiando y ya van apareciendo las primeras zonas con la nieve bastante dura.



por lo que decidimos ponernos los crampones.



En la zonas más bajas, la visibilidad era muy buena, pero ya en lo alto iban apareciendo unas nubes bastante amenazadoras, presagio de lo que luego nos esperaría.



La nieve ya cubre por completo todas las zonas y la niebla va haciendo acto de presencia.
Nos tememos que no vayan a desaparecer a lo largo del día con lo cual no podremos disfrutar de la vistas, ni de la marcha.



Llegamos al Calvitero y el tiempo nos da un pequeño respiro



que iba a durar muy poco, pues la niebla ya es muy densa y no nos permite seguir el camino con facilidad, así que optamos por ir todos justos para nos perdernos de vista.



Aunque parezca un terrorista cubierto por completo para no ser reconocido, no lo es; es un Pisaprados en plena marcha montañera y pertrechado con todos los accesorios y prendas de vestir necesarias para pasar un mal día en la sierra.



Otro pequeño respiro que nos da el tiempo



y que nos permite ver, aunque no en su totalidad, la zona de las lagunas del Trampal.



Pero lo bueno dura poco y según vamos avanzando hacia la cumbre de la Ceja, la niebla vuelve a cubrirnos. En esta zona, antes de la cumbre, tendremos que pasar por unas zonas inclinadas con bastante hielo, lo cual dificultaría aún más la marcha.



Hacemos cumbre, tomamos la típica foto de grupo e iniciamos el descenso con bastante celeridad, pues el día no esta para bromas, ni para charlas ni para relajaciones de ningún tipo.



Hacemos una pequeña parada para reponer fuerzas y decidimos tomar algo de fruta; todos como buenos compañeros nos comemos un plátano, que es un alimento muy completo, pero en todo grupo siempre hay alguien que pone la nota discordante y que se pasa por el forro de sus... las consignas que dictan los demás y que no llegan a comprender algunos conceptos básicos o quizás es que su intelecto no dé para más.
Esto viene a cuento, porque una persona del grupo no entendió alguna palabra de la frase "vamos a comer un plátano, (bueno, si sé que palabra no comprendió) y se nos puso a comer un sandwich, aunque creo que lo hizo para darnos envidia.



Aspecto que presentaba una Pisapraos con todo el pelo cubierto por el hielo, debido a las inclemencias del tiempo que tuvimos que soportar.



La vuelta, en la zona más alta de la sierra seguía con bastante niebla, lo que nos complicó el regreso, pues las huellas y el camino apenas se vislumbraban.



Por lo que tuvimos que echar mano en todo momento del GPS y aquí vemos a una compañera haciendo prácticas de orientación, que por cierto aprobó con notable alto, pues nos llevo por el buen camino.



A medida que vamos descendiendo la visibilidad va mejorando y ya podemos ver la plataforma en la cual hemos dejado los coches.



Después de llegar a los coches, quitarnos las botas y asearnos un poco, iniciamos el regreso hacia Candelario, pero antes nos encontramos con esta fuente artificial toda ella helada.



Como no habíamos podido comer en la montaña, a nuestra llegada a Candelario buscamos un lugar confortable en el cual dar buena cuenta de nuestros bocadillos con unas raciones y una buena cerveza fresquita,



y además aprovechamos para hacer un poco de turismo por dicha localidad y descubrir sus rincones más típicos.

Hasta la próxima.