martes, 2 de febrero de 2010

30 - 01 - 2010 Las Morrillas, Pto Del Arenal, Senda De La Rubía, Pto Del Pico

Plano de la marcha.


Foto Del Grupo De Pisaprados que madrugaron (unos con mejor talante que otros).


Dejamos los coches en el Alto de la Centenera y nos dirigimos hacia el Puerto del Arenal. La primera parte de la marcha la realizaremos toda ella, por una pista forestal, la cual dejaremos cuando lleguemos al refugio de la Campana.


Desde este punto, en el cual convergen varios caminos, tomaremos la trocha de la izquierda, para ir ascendiendo suavemente.


En otro tiempo esta paisaje erá totalmente distinto, con pinos, piornos y todo clase de vegetación, pero debido a la insensatez y a la estupidez humana ahora es tierra árida, sin vida.


Las intenciones eran de subir directos por la trocha al Puerto del Arenal, pero las previsiones iniciales pocas veces se cumplen. Alguien miró a su derecha y vió arriba una especie de collado y dijo "y si subimos directos por aquí" y dicho y hecho, como la trocha parecía muy sencilla, pues nada, al collado sin camino y derechos a las Morrillas.


El "camino" se empina y cada uno va cogiendo su propio ritmo de subida.


El paisaje a veces parece fantasmagórico por las formas de la piedras y por la huella que ha dejado la helada de la noche en las mismas.


La gente va llegando poco a poco a lo alto del collado y esperamos a que estemos todos para continuar la marcha con dirección al alto de Las Morrillas.


Las formas caprichosas de los arbustos nos dejan unas bonitas instantáneas.


Los más rezagados llegan a la alto del collado, descansaremos unos instantes y reanudaremos la marcha.


Ya todos juntos y con la nieve bajos nuestros pies, iniciamos al asalto a los picos de las Morrillas.


No hay camino que podamos seguir, y vamos sorteando tanto los piornos con las zonas con hielo, puesto que debido a la helada de la noche, la nieve está muy dura.


El paisaje nos depara un bonito espectáculo con la piedras cubiertas por el hielo.


Ya estamos cerca de la cumbre y las piernos nos van pesando cada vez más debido a la difucultad de avanzar por el problema del hielo y de lo empinado del camino.


Ya en la cumbre de las Morrillas, buscamos un lugar resguardado tanto del frío como del viento, para poder comer y reponer fuerzas; también aprovechamos para dar buena cuenta del caldo calentito que Luis nos llevó (aunque estoy seguro que él no lo hizo sino que fué su santa esposa y buena "pisapraos" aunque no venga mucho a las marchas con nosotros últimamente). Al final de la comida también disfrutamos del café que siempre nos llevan Asun y Moisés, y que tanto echamos de menos cuando ellos no vienen de marcha.


Con el estomago lleno, iniciamos el descenso hasta que collado que anteriormente subimos, para desde ese punto dirigirnos hacia el Puerto del arenal.


Dejamos el collado atrás y tomamos una trocha que sale a media altura, la cual nos llevará a lo alto del puerto.


Nos volvemos a encontrar con toda la vegetación calzinada.


A mitad de camino entre las Morrillas y el Puerto del Arenal hacemos un pequeño alto en una fuente que encontramos a nuestro paso.


Iniciamos el camino de vuelta y bajando del Puerto vemos delante de nosotros tanto las Morrillas como el collado que anteriormente hemos superado.


Cuando arrivamos por segunda vez al Refugio de las Campanas, en lugar de volver a buscar los coches, decidimos hacer la marcha un poco más larga ya que a los muchachos esto les supo a poco. Tomamos el camino que desde el refugio lleva hasta el Puerto del Pico, camino conocido como la senda de la Rubía.


A medio camino, nos dividimos y los conductores se tendrán que volver al Alto de la Centenera a buscar los coches; los demás continuamos la marcha pasando por la fuente de la Rubía y por el Chozo.


Al fondo, podemos ver la inmensa mole de piedra del Torozo con lo cual vamos ya dando casi por finalizada la marcha de esté sábado.
En el puerto del Pico nos estarán esperando los demás compañeros con los coches, nos cambiaremos de calzado y nos iremos a la Venta Rasca a tomarnos unas migas, unas patatas revolconas y un poco de chorizo frito que nos reanimen un poquito.


Algunos de los pinos centenarios que han podido sobrevivir al incendio de la zona sur.

1 comentario:

pablo dijo...

Inesperada y preciosa marcha. Tuvo de todo: dura subida por la canal, hielo, genial ampliación con la senda la de Rubía, e incluso un innecesario madrugón. ¿Verdad Luis?