sábado, 6 de noviembre de 2010

01 - Noviembre - 2010 Laguna Grande


Bueno, por fin tenemos aquí la primera nevada de la temporada y los Pisapraos no podían faltar a esta cita con la nieve y con el espectáculo que eso conlleva.
A tal fin quedamos por la mañana pronto para intentar dar un paseo si el tiempo lo permitía.
En el sitio de costumbre nos personamos los arriba fotografiados, pues hubo algunos que viendo las condiciones climatológicas del día, decidieron (con bastante mal criterio) quedarse en la cama y eso que a los que faltaron les concedimos los típicos minutos de cortesía.
Pero a lo nuestro, ellos se lo perdieron.
Arriba, foto (para personas inteligentes y con imaginación) de los Pisapraos en los Barrerones con todos los picos de Gredos al fondo.



El grupo, una vez pasado el prao Pozas, camino de La Fuente de Los Cavadores.



La niebla se nos mete encima, pero puede más nuestro espíritu montañero que las condiciones adversas del día, y continuamos nuestra marcha con paso decidido.



Llegada a la Fuente de los Cavadores.



Alto de los Barrerones.


Bajando con dirección a la Peña del Rayo.



Sin Palabras.



No hacemos ninguna pausa, y seguimos nuestra marcha para llegar lo antes posible al refugio.



Llegada a la Laguna Grande.



El paso de la Laguna se hace un poco complicado y hay que hacer algunos equilibrios para no caer al agua.



Paso de la Garganta antes de llegar al Refugio.



Para comer, nos metemos en el refugio pues el frío es intenso y allí por lo menos estaremos resguardados.
Para los que faltaron y para darlos envidia, les diré que ese día tuvimos el típico café, más bombones y como era 1 de Noviembre pues algunos compañeros (es que están en todo) llevaron los consabidos buñuelos de cremaaaaa y de nataaaaaa.
A que se os ponen los dientes largos.



Siempre se ha dicho (no sé si lo dijo mi madre o el refranero popular), que el buen reportero tiene que tener su cámara a punto para poder captar el momento, en este caso sería el momento de caernos alguno a la garganta y refrescarnos un poco, pero nada más lejos de la realidad.
Lo único que se pretende es reflejar en todo momento, las dificultades y la vicisitudes de las marchas que hacemos para una vez pasado el instante, poder recordarlo.
Pero también he de apostillar que si alguno metemos el pie en el agua (TE ACUERDAS LUIS EN NAVAMEDIANA UNA NAVIDAD) pues nos echamos unas risas y luego se tienden los calcetines y los pantalones para que se sequen.



Con el estomago lleno, por los bocatas y los buñuelos, iniciamos el camino de vuelta sin que las condiciones del tiempo hubieran mejorado, aunque en todo momento albergamos la esperanza de que abriese un poco el día.



Midiendo la cantidad de nieve que había caído.



La marcha va llegando a su final, y lo único que recordamos es que ya hemos tomado contacto con la nieve y el buen día de montaña que hemos pasado.


sábado, 30 de octubre de 2010

23 - Octubre - 2010 Peñón Del Mediodía (2224 m.)


Antes de hacer esta marcha, unos compañeros habían intentado subir al Peñón del Mediodía la semana anterior, pero debido a las condiciones climatológicas, no lo consiguieron, así que nuestra marcha de hoy consistirá en llegar a ella.
Los Pisapraos en lo alto del Peñón de Mediodía (2224 m.)



Dejamos los coches en el aparcamiento existente en el punto kilométrico 6 de la carretera que conduce a la Plataforma, y después de calzarnos las botas y preparar los macutos, iniciamos la marcha.



Esta foto no tiene mucho sentido montañero, pero es para dejar claro varias cosas y sobre todo para desenmascarar a algún que otro Pisaprao.
Normalmente cuando pasas un río o cruzas alguna garganta, no tienen porque saltar las ranas o caerse alguna que otra piedra y salpicar a los demás; pero con este impresionante documento gráfico hemos podido descubrir las causas de que algunos compañeros cuando cruzan los ríos lleguen a la otra orilla mojados, y es que como podemos comprobar, hay una persona que tira la piedra y esconde la mano.



Pero volvamos a lo nuestro. Después de dejar atrás la pista forestal del principio de la marcha, tomamos una pequeña pero bien señalizada trocha que nos llevara hasta el inicio de la zetas de subida al Puerto del Peón.



Cuando llegamos a ese punto, nos paramos y intercambiamos opiniones de si subir por el camino normal o cogemos directamente la garganta de la Cocacha y tiramos para arriba. Se impone esta segunda opción pues ya hemos subido muchas veces por las zetas.
No existe camino pero si que hay unos hitos que nos van guiando en nuestra subida hasta el Puerto del Peón.



Una vez arriba del Puerto, hacemos una pequeña parada para disfrutar de las vistas de unas de las canales que algunos Pisapraos tienen más ganar de hacer, se trata de las canales Seca y Reseca.



Continuamos nuestro camino en dirección al Peñón y nos adentramos en un camino franqueado a sus lados por un extenso piornal.



Llegada de los Pisapraos al Peñón del Mediodía.
Haremos una pequeña parada para disfrutar de las vistas. Desde este punto se puede ver tanto la zona sur de Ávila como todos los pinares que rodean a Navarredonda y a Hoyos del Espino, así como la zona del Puerto del Arenal y parte de los picos más altos de Gredos.



Nuestro compañero mirando por los prismáticos en busca de algún signo de civilización a nuestro alrededor.



Para no volver por el mismo camino, desde el Peñón del Mediodía nos dirigimos hacia un enorme hito que desde la lejanía se deja ver. Para llegar a él, antes deberemos pasar por un piornal de no mucha altura y que en parte dificultará un poco nuestra marcha, pues tendremos que ir dando algunas vuelta e intentar sortearlo.



Y llegamos al Morrito de la Covacha (que no es lo mismo que los Morritos de la Pajín).
Aquí comeremos y tomaremos nuestro cafetito caliente acompañado por alguna pastita. Para que luego digan que no nos lo montamos bien cuando vamos a la montaña y que todo es sufrimiento.



Antes de iniciar la vuelta, echamos un último vistazo al panorama que divisamos desde este privilegiado punto.



Por esta parte de la marcha, no existe camino hay que ir inventándoselo a medida que vas pasando por él.
El Piornal esta bastante más alto y esto nos da pie a algún que otro juego del escondite con la malsana intención de que algún compañero no encuentre la huella buena y se meta de lleno en el piornal (es broma).



Conseguimos sortear los inconvenientes de la marcha con buena nota, nadie se perdió ni nadie tuvo grandes rozaduras por los palos de los piornos.



Llegamos al collado del Charco (1785 m.) y la fuente del mismo nombre, fuente esta en buenas condiciones pero no echa agua.
Aquí decidimos que los conductores de los coches vayan en busca de la trocha del puerto del Peón y coger los coches en el Km 6 y los demás bajaremos por otro camino hasta las pozas de Valdeascas y nos recogerén en el camping que existe cerca de allí.



El camino continua por la garganta de la Cañada de los Pastores hasta juntarse con la garganta del Jabalí.


Los Pisapraos delante de las Pozas de Valdeascas.



Ya vamos dando por finalizada la marcha, sólo nos queda por saber si los conductores han conseguido llegar hasta este punto y recogernos. Desde aquí nos iremos a Hoyos del Espino a tomar las jarras de cerveza.

HASTA LA PRÓXIMA.

16 - Octubre - 2010 Portilla Falsa


Los Pisapraos en los Galayos.
Hemos ido muchas veces a esta zona de Gredos, desde el Km 6, desde la Plataforma, desde el Nogal del Barranco; hemos subido a la Mira por bastantes sitios, pero nunca habíamos estado cerca de la Portilla Falsa.
Y en estos casos es cuando te das cuenta, que todavía conservas la capacidad para asombrarte, que no estas muerto y que aún te maravillas ante un nuevo paisaje o un paisaje antiguo pero visto desde otra perspectiva; y eso es lo que nos pasó cuando realizamos esta marcha.



Muchas veces habíamos comentado la posibilidad de hacer alguna marcha por la zona de detrás de los Galayos, intentar inspeccionar esta parte de la sierra de Gredos, pero nunca veíamos cuando hacerlo, y he aquí que hoy tenemos esa posibilidad.
Después de desayunar en Navarredonda, ponemos rumbo hacía la Plataforma de Gredos, desde donde iniciaremos nuestra marcha.



Pasamos al lado del Chozo de Prao Puerto e iniciamos la subida por una zona muy pobre en vegetación debido al fuego que asoló esta parte hace ya unos años.



Vamos poco a poco haciendo camino y nos aproximamos a los Campanarios.



Acercándonos al Riso Pelucas (2199 m.), la vereda en todo momento es visible y el camino se hace muy agradable; además el tiempo acompaña.



Ya casi estamos en el Prado de los Pelaos; en este punto dejaremos a nuestra derecha la Mira, no la subiremos y continuaremos nuestro camino para acercarnos a la parte de atrás de los Galayos.



Echando un vistazo a los Galayos.



Ya que nunca hemos estado por esta zona, vamos buscando los mejores pasos para poder seguir nuestra marcha. Esta se hace a ritmo lento, pues al ser todo nuevo el paisaje no deja de sorprendernos.



A veces no conseguimos unos buenos caminos y en alguna ocasión tenemos que darnos la vuelta e intentarlo por otra zona; a parte de esto, la niebla se nos echa encima y eso nos dificulta la visión.



Nuestro gozo en un pozo. Nos tenemos que dar la vuelta y buscar una mejor alternativa, puesto que hemos llegado a un lugar en el que no tenemos salida posible.
Los pisapraos emergiendo de la niebla.



Cogemos un nuevo camino y nos encontramos algunos hitos, los cuales nos van sirviendo de referencia, hasta que llegamos a un lugar en el cual decidimos parar y desde el cual disfrutamos de unas vistas espectaculares.



Dejamos a varios compañeros descansando un poco y varios de nosotros decidimos continuar un poco más para ver que podiamos descubrir.
Desde este punto nos encontramos al lado de la Portilla Falsa y a nuestras espaldas el Gran Galayo (2216 m.).



Iniciamos la vuelta para reencontrarnos con nuestros compañeros.
El camino no es que sea muy complicado pero a veces hay que hacer algunos equilibrios para no perder el control.


Hora del reposo.



El regreso le haremos por el mismo camino, ya que no hemos dejado coches en varios puntos, así que volveremos a la Plataforma.



Hay que tener cuidado en algunos puntos del recorrido, pues la estrechez del paso y su inclinación hacen complicado el camino. Pero iremos con precaución y lograremos superarlos.



Paso por el Prado de los Pelados. Ha debido de llover y ya se pueden ver algunas charcas durante el recorrido.



Durante la vuelta se van haciendo algunos grupillos y se van sucediendo los comentarios sobre la marcha, por lo cual ésta se nos hace más llevadera.



Aspecto un poco desolador del paisaje.



Último obstáculo antes de dar por finalizada la marcha, el paso de la garganta de Prao Puerto. Y ahora al bar a recuperar líquidos.