viernes, 10 de julio de 2009

04 - Julio - 2009 Risco De la Ventana

Después del parón en las marchas debido a los diversos compromisos de la gente y a las vacaciones de otros, iniciamos de nuevo "NUESTRAS MARCHAS POR GREDOS" con una ruta en parte inédita y otra parte ya conocida, pero no por ello menos atractiva.
Iniciamos nuestra ruta, saliendo desde el pueblo de Bohoyo para coger una pista forestal que nos llevará hasta la margén izquierda de la gartanta de Bohoyo.

Después de un par de kilometros por la pista, la dejamos e iniciamos un ligero ascenso por medio de un bosque, el cual nos va resguardando del intenso sol que hace, para llegar a la fuente de los cerezos, en donde reponemos un poco de fuerzas, tomando un poco de fruta y de líquido.

A partir de este punto, comienza una subida dura por una trocha muy bien trazada, y que creo que han limpiado y marcado no hace mucho, que nos llevará hasta el alto de los Regajos de la Cruz. Según vamos ascendiendo vamos teniendo unas vistas impresionantes de toda la garganta de Bohoyo y nos vamos deteniendo para admirarla y comentar todo los pasos y picos que devisamos desde este punto.

Cuando ya llevabamos unas dos horas de marcha, llegamos a los Regajos de la Cruz y vemos que aquí también han estado limpiando el camino de piornos, pues todo el camino de la guía, que discurre a lo largo de unos enormes hitos, ha sido despojado de matorralles y piornos. Pero nosotros no tomamos esta camino, sino que nos tiramos más a la izquierda pues queremos ir al risco de las batallas. El camino que tomamos es el peor posible, pues nos metemos de lleno en un enorme piornal, lo que nos obliga a ir caminando por la pared de piedra que delimita tanto términos locales como provinciales.

Esto hace que nuestro caminar sea lento, y cuando llegamos y cruzamos a la provincia de Cáceres, ya se nos ha hecho muy tarde. Arrivamos a una esplanada en la cual nos encontramos un chozo y un refugio; dicho refugio, según pudimos saber por la conversación que mantuvimos con su guarda, es privado y esta enclavado en una finca también privada, lo cual no fue impedimento para que entraramos y disfrutraramos de las vista y de una buena comida.

Escarmentados de la ida, buscamos otro camino que nos condujese de vuelta a nuestro destino. Y lo encontramos volviendo por la zona del refugio de la garganta Barca. Desde este punto cogimos todo el camino de la guía de vuelta, hasta el mojón altillo y desde allí hasta los regajos de la cruz.

La bajada desde los regajos hasta Bohoyo también lo hicimos por distinto camino del de la ida. Esta camino que en su día fue paso hacia tierras extremeñas se encuentra en bastante mal estado. La trocha esta medio perdida y con muchas priedras sueltas, lo cual hacía la bajada bastante incomoda.

Pero toda ruta al final se termina con más o menos problemas. Pero desde luego lo que nunca perdonamos al final de nuestro caminar por las rutas de gredos, es una buena cerzeza fresquita con unas buenas raciones de lo que sea, pues el hambre aprieta.

lunes, 18 de mayo de 2009

16 - Mayo - 2009 Laguna de la Nava

Itinerario seguido para la realización de esta marcha

Salimos del pueblo de Nava del Barco y cogemos una pista, en no muy buenas condiciones para los coches, que nos lleva hasta un aparcamiento junto al Puente de la Yunta, punto en el que dejamos los coches y empezamos nuestra ruta a pie, que nos llevará, después de unas tres horas, hasta la laguna de la Nava.

La primera parte de la marcha, la hacemos por una pista forestal que va ascendiendo suavemente, hasta que llegamos a una puerta de hierro, momento en el que abandonamos la misma y comenzamos a caminar por unos prados con abundante vegetación y a veces incluso con mucha abundancia de agua.

En este momento, ya contemplamos las estribaciones del que será nuestro destino, el llamado "Corral del Diablo" y que alberga la Laguna de la Nava, objetivo final de nuestra marcha.

Seguimos caminando durante otro buen rato sobre una alfombra verde, lo cual hace que nuestros pies no sufran mucho y el paseo sea muy agradable a la vista. La marcha por ahora se hace muy distendida y a buen ritmo pero sin pausas con lo cual se van cumpliendo los horarios previstos en un primer momento.

Hacia la mitad del camino, cruzamos la garganta, no sin alguna dificultad debido al caudal de agua que lleva el río, y todos conseguimos superarla y no mojarnos o caernos al mismo.

A partir de este momento, el camino se hace mucho mas abrupto, la hierba y los prados amplios y abiertos, dejan paso a una gartante bastante estrecha, por la cual baja el río formando imnumerables cascadas, y llena de piedras, lo cual dificulta un poco más la marcha. También el camino se hace bastante más empinado y difucultoso, pero debido al buen trazado del mismo se logra superar sin muchas difucultades.

Finalizado este tramo, conseguimos llegar a la laguna de la Nava, la cual se asienta en el fondo de un circo de reducidas dimensiones y en el cual en invierno, la gente suele hacer escalada sobre hielo.

Proseguimos un poco más la ascensión y se plantea la posibilidad de alargar la marcha con dos posibilidades; la primera dar la vuelta al Corral del Diablo y la segunda, intentar ascender por este lado al Pico "El Pelao", pero al final lo único que hacemos es subir un poco para dar vista desde arriba a la laguna de la Nava.

En este punto, decidimos hacernos la foto de grupo, y después de unos momentos de relax, volvemos a descender hasta la zona verde de la presa, que retiene las aguas de la laguna, para dar cuenta del almuerzo.

Como podréis comprobar, estos momentos de asueto, cada uno los disfruta a su manera, y después del café, unos deciden tumbarse un poco al sol y otros nos acercamos hasta unas cascadas que descendían desde lo alto del circo y reflescarnos con su agua.

Iniciamos el descenso por el mismo camino que anteriormente habiamos hecho. Existe otro camino por la otra márgen de la gargante, pero ante el descocimiento del mismo, tomamos el mismo camino de la ida.


Como el calor no nos agobia demasiado, le hacemos el mismo pausadamente, charlando y comentando, disfrutando del día y con la sensación del deber cumplido y con la propuesta y la intención de afrontar otro día nuevos retos por este mismo lugar, siempre y cuando madruguemos un poquito más.

Cuando ya nos queda muy poco para llegar al lugar donde habíamos dejado los coches, el equipo escoba (también llamado consejo de sabios) van deliverando sobre "la iglesia" en la cual haremos la última parada técnica para saciar la sed y reponer unas pocas de las fuerzas gastadas. Después de que cada uno de ellos expresara su opinión e intentase convencer a los otros, parece que logran ponerse de acuerdo y llegar a una decisión salomonica, tomar el pan y el vino en la primera "iglesia" que encontremos, en este caso la de Navatejares, donde degustamos unas muy ricas viandas en la terraza.

martes, 12 de mayo de 2009

09 - Mayo - 2009 Laguna Del Trampal

Iniciamos esta marcha solamente 3 de los "pisapraos", ya que los demás componentes del grupo, por diversos motivos, no pudieron acercarse al punto de reunión.
Salimos de Ávila y tomamos dirección Barco de Ávila, en donde hicimos la parada para degustar un buen café con leche y unos torreznos. A continuación nos dirigimos hacía Solana de Ávila, para desde allí, tomar la desviación que nos llevaría hasta la central eléctrica, en cuyo aparcamiento dejamos nuestro coche.
Para comenzar la marcha, tomamos el camino que sale por la derecha de la Central y tras cruzar el río, cogemos un sendero que transcurre paralelo a una acequia. Tras cruzar un puente sobre la misma, tomamos el camino que nos introducirá en la garganta de las Lagunas.

La primera parte de la marcha discurre sobre un camino en constante subida, pero que no se hace muy dificultoso, puesto que el suelo es de hierba, aunque en muchos de sus tramos se pierde toda referencia, ya que los piornos y otros tipos de vegetaciónes, han invadido el mismo.

Hacia la mitad de la marcha, debemos de cruzar la garganta, que en este epóca de año, y debido a la nieves, baja con bastante agua, aunque superarla no representa ningún problema, ya que en el lugar donde debemos de hacerlo, existe una especie de puente natural debido a la acumulación de grandes bloques de piedra.

Esta segunda parte de la marcha, se hace más dificultosa, debido a que todo el camino discurre por un gran pedregal, formado por una gran cantidad de piedras sueltas de distintos tamaños. Después de unas dos horas y media de ascensión llegamos a un paso, desde el cual ya vamos divisando el circo sobre el cual se asientan las lagunas.

Llegamos a la primera de ellas, que es la única de las tres que posee un muro de contención para retener las aguas, y después de unos momentos de descanso que aprovechamos para conversar con un montañero que nos encontramos, nos disponemos para iniciar la subida a la segunda laguna, que se encuentra en un escalón superior.

De la segunda a la tercera laguna, no existe casi distancia alguna y pasamos unos momentos a verla y disfrutar de las vistas que desde este punto tenemos.

Las tres se encuentra en sus límites máximos de agua, y de todas las veces que he estado aquí, es la primera vez que las he encontrado en este estado.

Después de unos momentos de descanso, iniciamos el camino de vuelta, durante el cual vamos disfrutando de todas las cascadas que el curso del río va formando, debido a la cantidad de agua que trae. Hacemos una pequeña pausa para comer y retomamos el camino de bajada que nos llevará de nuevo a la Central Eléctrica.

lunes, 6 de abril de 2009

04 - Abril - 2009 Las Lagunillas

Después de los preceptivos prolegómenos que cada una de nuestras marchas requiere, aparcamos los coches, en el lugar dispuesto para ello, pasado el pueblo de Navalperal de Tormes.

En un primer momento, cogemos la pista de la izquierda, una vez pasado el puente sobre el río, que conduce tanto a las cinco lagunas, como a la laguna grande y a las lagunillas; pero a los pocos metros la dejamos y cogemos ya el camino que nos conducirá a nuestro destino.

Vamos caminando con paso firme, dejando a nuestra derecha Cabeza Redonda y a nuestra izquierda divisamos la amplia garganta que baja del circo de cinco lagunas, asi como toda la cuerda que lleva a la laguna del novillero.
Una vez pasado por debajo de Cabeza Redonda y dejado atras la fuente y algunos prados verdes, comenzamos a atravesar los Barquillos; el primero de ellos le pasamos por la parte izquierda y los otros por medio, para a continuación llegar al Chozo de los Barquillos, desde el cual se disfruta de una maravillosa vista de todo el circo de cinco lagunas, asi como Del Cervunal, La Galana etc.

Continuamos el camino, ya sin pausas, en dirección a las lagunillas, pasando por un piornal cubierto de nieve que tuvimos que ir sorteando así como intuyendo el camino pues las ramas ocultaban parte del mismo.

Llegados a este punto, empezamos a divisar la laguna más grande de cuantas comprende el circo de las lagunillas, y continuamos la ruta hasta llegar a circo propiamente dicho compuesto por una serie de "charcos" enlazados por unos estrechos canales.

A partir de este momento, bajamos de nuevo a la laguna más grande del complejo, para una vez allí, buscar un lugar resguardado del viento, en donde poder dar cuenta del almuerzo.


Finalizado el almuerzo, iniciamos del camino de vuelta pero esta vez, intentamos dejar a una lado el piornal que anteriormente habiamos atravesado, para de nuevo llegar al Chozo De Los Barquillos y hacer un alto, para tomar algo de líquido, y volver a contemplar el paisaje que se abría ante nuestro ojos.

Volvemos a pasar por los Barquillos, y continuamos nuestra marcha de vuelta ya camino del aparcamiento para coger los coches y dirigirmos hasta Hoyos del Espino, donde volvimos a disfrutar de unas buenas jarras de cervezas para saciar la sed, y de unas raciones para llenar el estomago, antes de regresar a Ávila y dar por finalizada la marcha.